viernes, 14 de octubre de 2011

"El rastrillo" y "la strada di Roma" en el cielo del norte santafesino.

Seguimos con los trabajos etnoastronómicos en el norte santafesino.
Esta vez del trabajo de campo en San Cristóbal, salió algo muy interesante de un entrevistado con una historia muy interesante en muchos aspectos.
La familia del entrevistado, mas precisamente los padres, inmigrantes italianos de la región de Friuli, fueron colonizados en San Martín norte, hoy departamento San Justo.
Esta zona, tiene como gran característica una gran influencia cultural mocoví, y más aún en el momento en que fueron colonizados inmigrantes europeos, en el siglo XIX.
Por lo tanto el producto de la interacción entre inmigrantes europeos y mocoviés es muy interesante.





En la imagen de arriba, podemos ver la ubicación de la región de Friuli, en Italia.
Yendo a los resultados astronómicos, encontramos dos asterismos notables.
Para esta familia, el cinturón de Orión y Rigel, formaban el rastrillo, como vemos en la imagen de abajo. Este asterismo ya lo hemos encontrado presente en la cultura astronómica de los alemanes del Volga.

Si tenemos en cuenta la proximidad de la región de Friuli con Austria, y sabiendo que la región norte de Italia tiene muchas cuestiones culturales en común con los pueblos de austriacos y alemanes, tiene sentido encontrar este asterismo presente en la cultura astronómica de un friulano.
Otro asterismo recogido, es la Via Lactea, denominada por esta familia como "la strada di Roma", nombre que todavía no tenemos muy en claro el sentido del mismo o a que podría estar asociado.



jueves, 29 de septiembre de 2011

El conocimiento universal se encuentra fuera de la Universidad.


Se fue hace poco una de las personas que tenían ese conocimiento universal que no se aprende en las universidades.
Un personaje de San Cristóbal y de su colectividad eslava.

Llegué a la conclusión que las personas más interesantes que me encontré en la vida, han sido personas ajenas a la Universidad, en donde estoy hace años.

Por otro lado también me dí cuenta que conocí mejor mi pago al estar lejos de él.

Emilio Zinchur, digan lo que digan, fuiste una persona digna de escuchar.
Con mucho para enseñar (como pueden oír en "Las guitarras y 'los polacos'", en audio de notas complementarias), para compartir.
Una  persona sensible, como te recuerdo, de aquellas veces que hablábamos e ibas a buscar al fondo de eso que era tu casa, un toco de hojas en donde escribías poemas que leías hasta donde podías, ya que te hacían emocionar tanto como a mí.
Y también quisiera recordarte en tus ocurrencias, tomando sol en "tu Bolivia", o gritándole merecidos vituperios al reconocido ex ferroviario que hace publicidad callejera, cuando pasaba por la cuadra de tu "Barrio de los polacos".
 
Adiós Emilio.

sábado, 6 de agosto de 2011

La colonización, esta vez desde el cielo.

Así se ve Moisés Ville desde el cielo.


Si, tantas veces hablé sobre como y qué veían en el cielo los colonos europeos, ahora me toca hablar de como el cielo veía a la colonia.
Como ven en la imagen, entorno al pueblo, rodeando un cuadrado donde está trazado el pueblo, podemos ver rectángulos o fajas angostas trazadas por las delimitaciones de terrenos. Estos rectángulos están distribuidos uno al lado del otro.
¿Que es esto que observamos desde el cielo?
Son los restos del antiguo trazado de concesiones dadas a las familias colonizadas por la empresa colonizadora, en este caso la Jewish Colonization Association. Esta forma de asentamiento era a lo largo de una calle, una casa al lado de la otra, y las quintas detrás. Las calles, que constituían el casco urbano, formaban un cinturón que rodeaba el pueblo.
Esta traza responde a la necesidad de autodefensa y vida en comunidad.
Cada nuevo grupo de inmigrantes se asentaba en terrenos próximos al núcleo de la colonia, provistos por la empresa colonizadora siguiendo los principios mencionados; esto es, a la vera de un camino o línea, con las casas ubicadas en los extremos de los campos, de modo que formaran pequeños núcleos de cuatro casas enfrentadas cada tres kilómetros.

Esta forma de asentamiento es la misma que se practicaba u observaba en Europa del este (Rusia, Ucrania, etc.).

Las huellas de la historia vistas desde el cielo.

jueves, 30 de junio de 2011

¿Existieron los "gauchos judios"?

LAS PRIMERA VICTIMAS FATALES EN MOISÉS VILLE
Una historia de los primeros asesinatos sufridos en la colonia
Por Mijl Hacohen Sinai
traducido del idish por Nejama B. de Hansman
Dice Sinai: "algunos detalles de los asesinatos me han sido relatados por miembros de la colonia, otros los conozco por mis propias experiencias de medio siglo atrás, cuando yo residía en Moisés Ville".
David Lander, el primer asesinado
La primera víctima abatida por un gaucho era un judío de edad mediana, David Lander. Sucedió a fines de Octubre de 1889, es decir dos meses después de su arribo a las tierras de Moisés Ville. (1)
Sucedió alrededor del mediodía. Gran parte de los "podolier", hombres, mujeres y los niños más grandes ya se habían encaminado al amanecer hacia Sunchales, el pueblo que se hallaba a seis leguas (treinta kilómetros) de Moisés Ville, para esperar el tren en el cual se hacían llegar alimentos para los obreros que construían el ramal del ferrocarril a Tucumán.
En cuanto el tren llegaba se abalanzaban los hambrientos podolier con mirada congelada y ávida, y con manos extendidas mendigaban algunas galletas o un pedazo de pan seco. Entonces aun no hablaban castellano pero habían aprendido a decir "déme pan", "déme galleta", "tengo hambre", y otras expresiones por el estilo. Daba pena verlos. Y en realidad despertaban lástima, tanto entre los obreros como entre los empleados de la empresa del ferrocarril que llegaban allí casi diariamente para inspeccionar el trabajo; ellos solían arrojarles panecillos y galletas, incluso bolsas llenas en algunas oportunidades. Entonces regresaban rápidamente a Moisés Ville para compartirlos con sus familiares, quienes estaban posiblemente más hambrientos que ellos mismos.
En el momento que voy a hacer referencia se hallaban en Moises Ville muy pocos de los podolier, los ancianos y los más débiles, y los niños más pequeños. Deambulaban de un lado a otro, hambrientos y débiles, esperando el alimento mendigado en Sunchales, cuando de pronto observaron la llegada de un gaucho montando su caballo. No constituía una novedad para ellos ya que llevaban vistas numerosas "criaturas semisalvajes" que se aparecían por allí a menudo. Sin embargo todos se agolparon a su alrededor y comenzaron a mirarse entre sí.
Se desarrolló una especie de escena muda pues el gaucho, descubriendo a una de las jóvenes muchachas se apeó del caballo, se acercó a ella y comenzó a acariciarla suavemente y a hablarle.
Inmediatamente se dirigió a los presentes y les habló preguntando algo. Nadie entendía una palabra pero igualmente asentían con la cabeza respondiendo constantemente "si señor, si!" mientras algunos exclamaban "déme pan - déme galletas!".
El gaucho volvió a montar y se alejó. No demoró mucho en regresar, acompañado esta vez por otro gaucho, trayendo una bolsa de galletas y varias botellas de caña, que entregó a los podolier, quienes dieron cuenta de todo rápida y ávidamente.
Entre tanto el gaucho buscó a la muchacha que tanto le había gustado, llamó a su compañero a quien se la presentó y después de una corta charla se la llevó bajo el brazo para subirla al caballo.
Como la joven se resistía y quería arrancarse de sus brazos, comenzó a arrastrarla por la fuerza. A los gritos de la muchacha acudieron los podolier, y protestando a viva voz intentaron liberarla. Instantáneamente el gaucho desenvainó su puñal y lo clavó en el pecho del más cercano. Se trataba del mencionado David Lander, quien se desplomó en un charco de sangre, agonizante. La confusión, el tumulto y el pánico que se desataron fueron inimaginables. Sin embargo lograron arrancarle el cuchillo de las manos y arreglar cuentas. Lo derribaron y maniataron, ataron sus pies, y echándolo boca arriba algunos comenzaron a saltar sobre él con las suelas de sus botas hasta destrozarle el esternón. Tal horrible muerte le provocaron.
El segundo gaucho también extrajo su puñal intentando ayudar a su compañero, pero al ver que se abalanzaban también contra él, desistió. Montó su caballo rápidamente y huyó.
Lander se debatió entre la vida y la muerte hasta el día siguiente. Fue finalmente sepultado en el cementerio que Moisés Ville ya poseía pues las primeras tumbas correspondían a los niñitos más pequeños.
Algunos días mas tarde llegó a Moisés Ville proveniente de San Cristóbal el Jefe de Policía con toda una comisión, enviados por el gobierno de Santa Fe, con la finalidad de investigar el hecho. Pero notando que debían vérselas con personas "mudas", de quienes nada podrían averiguar, decidieron ignorar el asunto. De acuerdo a los relatos del propio jefe de policía de San Cristóbal a los pobladores de Moisés Ville, pudo constatarse que el que había huido era el hermano del fallecido y fue él quien denunció el hecho.
A su hermano, explicó, le había gustado la joven y les había preguntado si se la darían como esposa, a lo que ellos respondieron "si señor, si!". Al mismo tiempo requirieron galletas de las que les llevó una bolsa llena agregando varias botellas de caña. Comieron las galletas y bebieron la caña, pero a la chica no se la quisieron entregar: no cumplieron su palabra!
Finalmente comenzaron a golpearlo. Fue entonces que su hermano, "en defensa propia" desenfundó su cuchillo e "involuntariamente" lo clavó en el corazón de uno de ellos. Por eso lo asesinaron de manera inhumana...
Gregorio Gerschunof
El siguiente asesinato fue perpetrado contra un podolier de apellido Gerschuno
f, un hombre de mediana edad y padre de familia (su hijo fue el famoso escritor Alberto Gerschunof). Salió una mañana con varios bueyes a arar su campo. Más tarde los animales regresaron con el arado, pero él no...
Pasaron dos o tres días, una semana casi hasta que fue hallado entre los altos matorrales, no en su campo sino en el de otro colono. Su cuerpo ya estaba destrozado por las aves de rapiña o animales salvajes. De modo que sólo fueron enterrados sus huesos...
Son indescriptibles el llanto, los lamentos y el terror que estas muertes provocaron, en especial la de Kantor, ya que si algo así había sucedido dentro mismo de la colonia, eso significaba que no se estaba seguro ni aún dentro de sus propias casas. Se agregaba a eso el mal momento económico y el alejamiento del Dr. Loewenthal de su cargo.

(1) Los colonos en realidad llegaron a la zona de Moisés Ville entre mediados y fines de Octubre de 1889. Algunos datos históricos de esta nota no son exactos

Extraído de: "Las generaciones de Moisés Ville" , http://www.generacionesmv.com .
Es verdad que entre gauchos los problemas muchas veces se arreglaban de maneras que conducían a uno de los involucrados a la muerte. Pero vemos en estos relatos las interacciones mas violentas entre los criollos y los colonos inmigrantes judíos, producto de desentendimientos traídos por las diferencias culturales y las diferentes posiciones sociales.
¿Que pensaba el gaucho de la colonización de extranjeros en tierras donde el creció?
¿Pensaba por qué ellos pueden acceder a la tierra y yo no?
El gaucho nunca aro la tierra donde creció, nunca tuvo tierra.
El colono es un personaje totalmente distinto al gaucho. Los gauchos existieron en Santa Fe hasta comienzos del siglo XX.
Entonces, quizás sí es cierto que algunos colonos adoptaron vestimenta criolla y practicas culturales del criollo, pero estaban muy lejos de ser gauchos, culturalmente, políticamente y económicamente hablando.

sábado, 9 de abril de 2011

A nadie le importa porque nadie lo sabe.

Un recorrido por el "el barrio de los polacos". La zona de San Cristóbal, Santa Fe, donde vivía la mayor parte de los inmigrantes eslavos radicados en este pueblo del norte santafesino.


El unico hijo de esos eslavos que aun vive allí, es Emilio Zinchur. Él es un personaje de San Cristóbal y del barrio.
Emilio era profesor de guitarra y aprendió el oficio de carpintero de su padre.
Tambien elaboraba guitarras.
Él compuso esta canción en memoria de sus padres, inmigrantes ucranianos.


La extranjera
(de Emilio Zinchur)

Cruzando mares,
tierras lejanas pasando,
te vieron rumbo al confin.
Atrás quedaron los que lloraron,
cuando te vieron a vos partir.
Cuantos sueños
y cuanta esperanza
había en tu alma,
en aquel adios.

Junto a tu amada,
tu compañera,
juntos, muy juntos,
fueron los dos.

La tierra amiga
te abrió los brazos.
El agua limpia,
calmó tu sed.
Soles cayeron,
sobre tus brazos.
Regaste el suelo,
desde tu querer.

Años pasaron,
de vida y lucha.
Trabajos duros
de amanecer.
Morada tibia
que levantaste.
Hijos que diste,
de tu querer.

Estribillo
Extranjeros de mi tierra,
semillas, que el viento
llevó en su latir.
Con esta zamba
quiero cantarles,
toda la gloria
de su vivir.

domingo, 27 de marzo de 2011

San Jorge en la luna (São Jorge na lua)

Desde que llegue a Rio de Janeiro veo en bares, en casas, en los decorados de los programas de tv, en los escudos de las escolas do samba y en grafitis en las calles, la imagen de San Jorge.
¿Por que?
San Jorge es el santo patrono de países y ciudades, entre estas Rio de Janeiro, extra-oficialmente dado a su popularidad.

Lo más interesante fue conocer que este santo tan popular en Rio hasta se lo ve en la Luna.
Efectivamente, muchas personas asocian un conjunto de manchas lunares con la figura de San Jorge.
En la imagen de abajo están señaladas el nombrado conjunto de manchas y la figura del santo.


Al parecer el vínculo de San Jorge con la luna es puramente Brasilero, dado a la fuerte influencia de la cultura africana. Tal asociación se da porque en Bahia (Brasil) el santo esta ligado a Oxossi (es una de las deidades de la religión yoruba), un orixá(deidad) asociado con la luna.
Otra vez la cultura en el cielo.

lunes, 7 de marzo de 2011

El cielo como tema de conversación entre criollos y piamonteses en las estancias.

Gracias al trabajo de etnoastronomos en la región del Chaco argentino, sabemos que en la cultura astronómica de los Guycurues (Tobas, Mocovies y Abipones) estaba presente el asterismo del ñandú. Estos grupos lo veían sobre la Vía Láctea y estaba formada por las manchas oscuras que se observan en esta. O sea, la idea de un avestruz en el cielo era propia de la cultura Gaycurú.

Este conocimiento seguramente llegó a oídos de criollos y sabemos que los criollos por cuestiones políticas y sociales la mayoría trabaja en estancias en tareas pastoriles o como peón.
Es así que cuando comienza la colonización en estancias en la provincia de Santa Fe, los inmigrantes que dependiendo de la colectividad a la que pertenecían, casi carecían de formación en agricultura, entraron en contacto con las personas ya presentes en las estancias: los criollos.
Juan "nino" Abba,
nació en Elisa, departamento Las Colonias, Santa Fe. Sus padres eran inmigrantes italianos. El padre vino a los 13 años y su madre (Magdalena Peretti) a los 2 años de edad, ambos con sus padres y hermanos. Eran en Europa agricultores.
Su abuelo paterno viene de "allá" con una pierna baleada, ya que "había estado en la guerra". Cuando pudo escapar se vino con sus dos hijos y mujer.

"A los Peretti los trajo Galopo que era un hombre que había traído una fortuna de allá y compro campo acá (Elisa). Galopo estaba casado con una tía de él (Peretti).

Cuando los Abba llegaron a Buenos Aires "los ponían en un residencial y de ahí los colocaban en algún lugar. A ellos le dieron un terreno cerca de la estancia La Pelada (Santa Fe). Ahí en la estancia ya había un alemán que tomaba colonos y les daba tierras y herramientas. La cosecha que sacaban era a medias todo. La estancia les daba los “caballos”, los arados y las rastras para que siembren y cuando cosechaban les daban la mitad de lo que cosechaban".
Nino trabajó con sus padres colonizados y después en estancias.



Al indagar sobre la cultura astronómica en las colonias y de los colonos en las estancias, Nino me menciona : " las tres marías, el avestruz, una banda de estrellas que cruza el cielo."
Cuando salíamos de noche nos guiábamos por las estrellas para ir a la casa. Como era todo oscuro vos te guiabas con las estrellas”.
“Lo que mas nos guiaba era la cruz del sur. Cuando veíamos la cruz del sur ya sabíamos para qué lado teníamos que rumbear. Cuando salíamos a peludiar (Cazar peludos) a la noche o a cazar comadrejas para sacarle el cuero, andábamos en la noche con los perros para sacarle el cuero porque se vendían los cueritos.”


En conclusión, toda esta cultura era propia de los criollos y de los pueblos originarios, pero llegan a mano de los inmigrantes y la incorporan a sus practicas y representaciones astronómicas. O sea, el cielo era un vinculo entre estos pueblos y por lo tanto tema de conversación.


miércoles, 2 de febrero de 2011

El Sol. El reloj de los colonos del norte santafesino.

En la entrada: "Hambre, muerte, miseria y estancias (Las estadísticas de las colonias agrícolas santafesinas en el siglo XIX)", publicada en el blog en noviembre de 2011, vimos la situación socio-económica de los primeros colonos europeos del norte de Santa Fe. Esta era directamente paupérrima.
En esta posición, ¿quien podría adquirir un reloj, siendo que también muchos emigraban de una situación peor en Europa?
Es entonces en la vida de los colonos que el Sol juega un rol importante como marcador temporal diario. Así el Sol se convierte en un objeto cultural para los colonos.
Por ello utilizaban durante el día la variación de longitud de la sombra proyectada por cualquier objeto en posición vertical, según descendientes de alemanes, suizos y rusos judíos.
Suizos establecidos en colonia Portugalete poseían un reloj solar vertical orientado hacia el norte que estaba ubicado al frente de su casa. Casa que estuvo en pie hasta hace poco.
Esta familia era terrateniente en Europa al momento de emigrar en 1870.
En esta imagen vemos al reloj solar mencionado.

Es interesante mencionar que en la época mencionada existían pastores que poseían relojes de sol verticales portátiles en los alpes suizos.
En Moisés Ville, descendientes de piamonteses me mencionaron un método utilizado para estimar la hora del día empleando la longitud de la sombra del dedo mayor proyectada sobre la palma y orientando la mano hacia el Sol. En este método tenían también en cuenta la estación del año, dado a la variación de la longitud de la sombra proyectada.

También un descendiente de judíos lituanos me mencionó que los piamonteses tenían este método y me dio la misma descripción.
Por otro lado, colonos judíos lituanos en colonia Virginia, utilizaban la posición del Sol en el cielo.

domingo, 16 de enero de 2011

Sincronización de fases lunares y tareas agricolas en las colonias.


En el trabajo etnoastronómico “Un eucalipto en la Luna”, que realicé con las colonias agrícolas del departamento San Cristóbal, Santa Fe, pude recoger datos acerca de la consideración de la luna para la realización de tareas agrícolas que poseía la mayoría de los inmigrantes abordados.

Ciertas tareas agrícolas eran realizadas en determinadas fases lunares.
Esto fue divulgado con la práctica y oralmente, y aun hoy los descendientes de inmigrantes siguen teniendo en cuenta estas prácticas.
Es así que el cuarto creciente era considerado por polacos, ucranianos, piamonteses y alemanes del Volga para cultivar todo aquello que se desarrolle por arriba de la tierra, como lechuga, perejil, repollo, maíz, etc.
También el cuarto creciente era utilizado por suizos, suizo alemanes y alemanes del Volga para carnear o faenar animales, ya que en este periodo el animal tiene menos sangre.
Y suizos observaron que durante el periodo de cuarto creciente están presentes las larvas de polillas y que en cambio en cuarto menguante ya no se las observa.
Esta observación es importante cuando consideremos el momento en el que era apropiado talar árboles para leña o madera.
Para el caso de la luna llena polacos y ucranianos no practicaban ninguna tarea en este periodo al igual que los piamonteses.
Pero sí la luna llena era tenida en cuenta por piamonteses al momento de la reproducción de animales.
En una de las entrevistas con una descendiente de polacos y ucranianos me comenta como un piamontés le sugiere a su padre que haga aparear a su yegua con su potro en luna llena para que la cría sea un potrillo.
O sea, claramente existe un concepto de vitalidad y virilidad relacionado con la proporción de la superficie lunar iluminada o brillo de esta. Esto también es común con los grupos guaycurúes del chaco argentino.
También la luna llena era tenida en cuenta por los alemanes del Volga quienes coordinaban el momento de reproducción de sus gallinas para que las mismas pongan huevos en luna llena así los pollos poseían la fuerza necesaria para romper el cascaron todos a la misma vez.
En cuarto menguante para polacos, ucranianos y alemanes del Volga era el momento de cultivar todo aquello que se desarrolle bajo el suelo, como: papa, batata, remolacha, etc.
Lo mismo para transplantar, ya que la raíz se desarrolla más rápido.
En todas las colonias se cultivaba alfalfa y esto se hacían en cuarto menguante también, polacos, ucranianos, piamonteses, suizos, rusos judíos, españoles y suizo alemanes. El motivo de esto era la observación que el animal que consumía alfalfa cultivada en cuarto creciente se hinchaba de gases o se empastaba.
La leña se cortaba en cuarto menguante para que no se pudra según alemanes, suizos, piamonteses y españoles.
También en cuarto menguante se castraban y "carneaban" o faenaban animales. Esto ultimo con el objetivo que no se pudra rápido.
En general todas las colectividades tenían en cuenta la luna al momento de realizar tareas agrícolas.
Pero en algunos casos estas prácticas eran atribuidas exclusivamente a la colectividad criolla y piamontesa.
Podemos concluir sobre el uso de la luna que en primer lugar, existe una concepción de relación entre el desarrollo vegetal y el brillo lunar o la variación de superficie lunar iluminada.
También la hipótesis subyacente que planteo es que al parecer existe una vinculación entre el desarrollo vegetal por debajo o arriba del suelo y el movimiento lunar aparente de ascenso y descenso de la luna.
En cuarto creciente al atardecer vemos que día tras día la luna va tomando una mayor altura en el cielo y en cuarto menguante al amanecer la luna va reduciendo su altura día tras día por lo que da la idea de una luna ascendiendo o descendiendo.
También podemos concluir que la luna llena está relacionada con una mayor actividad biológica.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La Via Lactea y el Ferrocarril Central Argentino. El cielo de los colonos del norte santafesino.


De a poco van apareciendo cosas interesantes de las entrevistas con descendientes de colonos europeos del departamento San Cristóbal, que realicé en marzo de 2010 para armar el cielo de los colonos del norte santafesino.
Con la primer persona que hablé fue con un joven, bisnieto de colonos suizo-alemanes, colonizados en la zona de San Guillermo.
Él, entre otras cosas, me comentó que estos colonos denominaban a la Vía Láctea como “el camino a Tucuman”. A partir de ese momento comenzó la intriga del por que de esa denominación.

Hace poco pude leer que el tramo de línea férrea de lo que era antes el Ferrocarril Central Argentino (después Mitre), que pasa por el departamento San Cristóbal, cerca de la zona de San Guillermo, Monigotes, las Palmeras, Palacios y al norte Ceres, fue comenzada a construir a partir de 1889.
Esta linea se planeaba extender para que llegue hasta Tucuman, cosa que pasó.
Estas vías eran un camino a Tucuman.
La linea en esta zona tiene la dirección noroeste-sureste y es casi recta. Hoy paralela a la ruta 34.
Por otro lado en el cielo, la Vía Láctea tiene la misma dirección.


Las coincidencias son interesantes. Puede ser que los colonos por esa llamativa orientación de las vías en su zona igual a la de la Vía Láctea realizaran esa asociación y la plasmaran en su cielo. La imagen de arriba es un mapa celeste o mapa de cielo que nos muestra el cielo de verano tal cual lo veria alguén en Santa Fe mirando de cara al sur.

Viendo un mapa del año 1873, vemos un camino que va de la ciudad de Santa Fe hasta Tucuman que pasa por la zona colonizada que mencioné y que tiene la misma orientación que las vías.

Quizás también esta denominación de la Vía Láctea viene de mas atrás en el tiempo y fue utilizada por los criollos que habitaban la zona y que después muchos de ellos fueron peones de los colonos europeos.

martes, 16 de noviembre de 2010

Hambre, muerte, miseria y estancias (Las estadísticas de las colonias agrícolas santafesinas en el siglo XIX).


Hace pocos meses pude conseguir un libro de Gastón Gori, editado en 1957, llamado “El pan nuestro. Panorama social de las regiones cerealistas argentinas”. En el mismo, podemos ver las estadísticas en las colonias agrícolas, producto de los censos realizados en el siglo XIX en la provincia de Santa Fe. Estas estadísticas son las más completas del país, según afirma el autor.
Algunos de los números que evidencian las penurias de los colonos:
De 86839 inmigrantes, que incluyen niños menores de 8 años, entrados en la provincia de Santa Fe desde 1880 a 1888, 30086 eran analfabetos.
Los campos arrendados en la época de la formación de colonias carecían de casa habitación. Las colonias deslindadas eran fracciones de inmensas llanuras despobladas. Al arrendatario correspondía construir su vivienda.
¿Cómo fueron esas viviendas construidas por los agricultores? Las estadísticas nos lo cuentan: Vivian en ranchos. De 12608 edificios en la provincia de Santa Fe, existían 8923 ranchos de barro y paja, lo cual da un promedio de 71% de ranchos. Pero como en los 12608 edificios están incluidos, aproximadamente, 2000 ubicados en pueblos y en Esperanza, como también en campos colonizados, desde 1856 a 1880, resulta que el promedio de ranchos aumenta a 82%.
Según el censo de 1888 en la provincia de Santa Fe, existían 22107 anchos, sobre una población rural de 23072 agricultores, que suman, con sus familias, 115241 habitantes de las colonias.
O sea, prácticamente la totalidad de los inmigrantes y nativos colonizados vivió en ranchos.
En la mayoría de los casos los dueños de las tierras arrendadas eran estancieros que colonizaban agricultores con el objetivo no de radicarlos en el lugar si no valorizar sus tierras con la agricultura y el trabajo de los colonos. Desde luego no invertían un solo centavo más de lo indispensable en mejoras que a corto plazo, podían resultar del dominio del locador.
Podemos seguir con los números y ver que los colonos no poseían y por lo tanto no podían comprar numerosas herramientas para el trabajo, de modo que las condiciones de labor eran paupérrimas.
Según el censo de 1888 en Santa Fe, para los 23072 agricultores, existía 24369 arados simples, o sea, que 22775 campesinos no poseían más que un arado de una reja; existían 5225 segadoras, por lo tanto 17747 agricultores no poseían segadoras.
La situación económica del agricultor no podía ser más lamentable.
Otro indicador importante para deducir la calidad de vida de la población es el índice de mortalidad. En 1882, año en que hechos de arma no se producen en las zonas rurales que corresponden a las tres colonias mas desarrolladas, la mortalidad infantil era de 149,3% superior a la de adultos, según los datos de defunciones:
- Esperanza, adultos: 61, niños: 73.
- San Carlos, adultos: 34, niños 79.
- San Jerónimo, adultos: 14, niños: 35.
Terrible.
Otro numero: en 1898, en dos departamentos agrícolas de Santa Fe, como Las Colonias y Castellanos, de 1082 defunciones, 679 corresponden a niños menores de 10 años, que mueren de atrépsica, falta de desarrollo, enfermedades originadas por falta de alimentación o por alimentación deficiente. La muerte de los lactantes se debe a la mala calidad de la leche materna. Las madres trabajan como los hombres de sol a sol.
Los colonos arrendatarios se equiparan, a través de veinte años de historia, a los criollos expulsados de sus viviendas en las estancias, cuando la ganadería en manos de los estancieros, exigió más tierras y menos gente llamada intrusa en los latifundios.

lunes, 4 de octubre de 2010

Quizá ש ,כ ó א, en el cielo del norte de Santa Fe.

La colonización en Santa Fe, no solo trajo aparejado la división de la tierra para arrendarla a los colonos. Estos últimos, venidos de distintas partes del mundo, construyeron con diferentes aportes, nuestra cultura e historia.
Si prestamos atención a la cultura astronómica de los nietos e hijos de estos colonos, podremos ver claramente esos aportes.
Un ejemplo es el caso relatado por Lipe Notkovich, en Moisés Ville, Santa Fe.
Él es hijo y nieto de inmigrantes judíos de Lituania, colonizados cerca del año 1900, en Virginia (Localidad a pocos Kilómetros de Moisés Ville).
Cuando le pregunté a Lipe si alguna vez sus abuelos le señalaron algún grupo de estrellas o constelación en el cielo nocturno, el respondió:
“había según ellos decían, yo nunca lo pude armar bien, letras en Idish que según ellos se formaban con las estrellas y que en especial mi abuela mencionaba: esta letra así y allá esta la otra letra así”.
El Idish era hablado por los judíos europeos y para escribir en Idish se utiliza el alfabeto Hebreo.
Hay que tener en cuenta que el cielo de sus abuelos lituanos es muy distinto al del norte santafesino, por lo que aparece aquí el hecho de como los colonos plasmaron su cultura en nuestros cielos.
Abajo: Lipe y su maquina de escribir.



En la tabla de abajo pueden ver la lista de símbolos que componen el alfabeto Hebreo.
En estos links pueden ver algo más sobre Idish y Hebreo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Yidis
http://es.wikipedia.org/wiki/Alfabeto_hebreo

Esta charla con Lipe y otras con otros colonos, forman parte de un trabajo de investigación que realizo, sobre la cultura astronómica de los colonos en el norte de Santa Fe. Recientemente fue aceptado para ser presentado oralmente en el Oxford IX: Encuentro Regional de arqueoastronomía y astronomía en la cultura, que se realizará en Lima, Perú en enero de 2011.
Abajo una parte del cronograma de la reunión.


En este link lo pueden ver completo:
http://www1.archaeoastronomy.org/index.php?option=com_content&view=article&id=70&Itemid=63&lang=es

jueves, 9 de septiembre de 2010

El desgarramiento humano de los inmigrantes.

¿Quien habla del desgarramiento humano de los primeros inmigrantes? Nadie.
Familias que dejaron todo atrás para llegar a la nada.
Salir de su tierra para no volver, porque así fue en la mayoría de los casos.
Y encontrarse en América con quizás más desgracia.
Son muchas las historias de familias destrozadas en este suelo americano que quizás les dio oportunidades y formas distintas de vida.
Francisco Hiller y su mujer Enriqueta Wegner. Inmigrantes alemanes. Se asientan primero en Brasil y luego emigran otra vez pero a Constanza, Santa Fe, Argentina.
Aquí la familia se desmorona, la mujer muere al nacer la ultima hija, mi bisabuela con 15 años, se hace cargo de criar a sus hermanos.
El padre enloquece, los hijos barones huyen. Don Hiller termina muriendo de cólera en Buenos Aires. Solo.
Hoy en Constanza no queda ni la tumba de Enriqueta.
Sufrimiento, desgarramiento humano.


Otras historias...
Un grupo de 136 familias judías desembarcó del vapor Wesser en Buenos Aires el 14 de agosto de 1889. No llegaban a la Argentina casualmente sino después de largas meditaciones convencidos de que éstas eran las tierras que debían acogerlos.
Fueron muchas las penurias, grandes los imprevistos y crueles los inconvenientes que tuvieron durante la travesía. Llegaron ansiosos de convertirse en agricultores y hombres libres.
Una vez en Buenos Aires y mediante intervenciones de sus hermanos radicados aquí, firmaron un contrato con el terrateniente Palacios, por el cual éste se comprometió a entregarles tierras, implementos de trabajo y medios de vida.
La provincia de Santa Fe era su destino final. Llegaron a la desierta estación Palacios. Allí fueron olvidados, nadie los recibió, nada les dieron. El hambre, la soledad, el abandono, los sufrimientos y la pérdida de 60 niños fue su realidad. El providencial paso de un médico higienista, el Dr. Guillermo Loewenthal cambió su suerte. Este intervino ante las autoridades nacionales y provinciales; consiguió que Palacios cumpliera con los términos del contrato y comenzara el asentamiento en Moisés Ville. El tramo desde la estación Palacios hasta lo que es hoy Moisés Ville, lo hicieron caminando.
Los niños fallecidos eran metidos dentro de tachos de aceite que había en la estación de tren de Palacios. Las familias que fundaron Moisés Ville, los llevaron con ellos.

¿Quien habla del desgarramiento humano de los primeros inmigrantes?


En audio de notas complementarias pueden escuchar la historia de Otto Hiller contada por su sobrina Ilda Ille. Otra vez el desgarramiento humano de los inmigrantes.También, se puede escuchar la historia del padre de Emilio Zinchur, inmigrante ucraniano.
Sé que no fueron los únicos que sufrieron en América, pero propongo que en la provincia de Santa Fe se construya para recordar esto, el monumento a la mujer inmigrante y también a la mujer originaria, para recordar el rol importante de la mujer americana en la historia.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Solo un lugar con vida que pocos pueden ver.


Poema de Fernando Birri que al escucharlo en un documental sobre él y Gastón Gori, me generaron esas imágenes que capturé. Hoy, la nada.

Malas noticias en mi estadía en San Cristobal, falleció Falucho (ver post: ¿Para qué habré nacido varón?, del 10 de mayo).

Tuve la oportunidad de poder hablar con Emilio Zinchur, en los audios de notas complementarias pueden escuchar algunas historias de "El barrio de los polacos" en San Cristóbal.

Otro viaje a Moisés, no se como no conocí antes todo eso...